Polanco Madera eleva la accesibilidad sostenible en la playa de La Barrosa con una pasarela pilotada de diseño
En Polanco Madera hemos completado con éxito un proyecto de alta exigencia técnica, paisajística y medioambiental en las instalaciones del nuevo Amàre Beach Hotel Sancti Petri, situado en el municipio de Chiclana de la Frontera. El principal desafío de la intervención consistía en habilitar un acceso directo, cómodo y seguro a la emblemática playa de La Barrosa.
Sin embargo, el trazado debía atravesar obligatoriamente una franja dunar de un valor ecológico incalculable, caracterizada por albergar flora y fauna especialmente protegidas. Para resolver este reto, la obra se planteó desde su origen como un itinerario elevado sobre el terreno de manera que el tránsito peatonal no interfiriera en el hábitat natural de la zona, protegiendo la biodiversidad tanto durante la fase de ejecución como a lo largo de toda su vida útil.
Ingeniería de bajo impacto: Ejecución manual frente al uso de maquinaria pesada
La extrema sensibilidad ambiental del terreno costero exigió un planteamiento constructivo radicalmente respetuoso. Se descartó por completo el empleo de cualquier tipo de maquinaria pesada autopropulsada dentro de la zona delimitada, lo que habría supuesto la compactación del suelo dunar y la destrucción de las especies vegetales autóctonas.
Todo el proceso de movimiento de tierras y excavación se llevó a cabo por nuestro equipo mediante medios estrictamente manuales.
De esta forma artesanal se instalaron los pilares de madera, los cuales alcanzan en determinados puntos de la orografía alturas de hasta tres metros, consiguiendo salvar con éxito las pendientes de las dunas sin alterar su perfil natural.
La resolución de los puntos de anclaje más complejos de la estructura supuso otro gran hito de ingeniería para el proyecto. En lugar de recurrir al método tradicional de vertido e inyección de hormigón en el subsuelo, esas fijaciones críticas y estructurales se solventaron con la utilización de tornillos de cimentación especial de tipo Krinner en esos puntos concretos.
Este sistema de pilotaje industrial atornillado asegura una sujeción firme y perfectamente nivelada, pero con un carácter limpio, poco invasivo y reversible, respetando al máximo el sistema radicular de la vegetación que asienta la duna.
Ingeniería de bajo impacto: Ejecución manual frente al uso de maquinaria pesada
La ubicación en primera línea de playa expone a la estructura a un ambiente de salinidad extrema, viento constante y radiación solar directa. Para contrarrestar estas condiciones severas y asegurar un óptimo rendimiento, toda la pasarela se ha construido utilizando madera de pino silvestre con clasificación estructural C24.
Antes de su montaje, la madera recibió un tratamiento industrial de impregnación profunda con sales mediante el sistema de autoclave para Clase de uso 4, idóneo para elementos estructurales situados a la intemperie y en contacto directo con el terreno o humedad permanente. Posteriormente, el material se protegió superficialmente con un aceite saturador con tinte especial.
Este acabado no solo realza la veta y aporta un aspecto estético cálido y noble acorde al entorno, sino que actúa
como barrera protectora frente a los rayos UV.
El ensamblaje y las uniones propias de los elementos de madera se realizaron en su totalidad mediante tornillería de acero inoxidable, el material por excelencia para evitar la oxidación prematura provocada por el salitre.
El resultado final es un sendero elevado y sublime que permite a los huéspedes del hotel pasear literalmente por las alturas de un mini bosque de enebros mientras disfrutan de una panorámica privilegiada de la costa atlántica de Chiclana, ofreciendo una experiencia única y sostenible que demuestra cómo el diseño arquitectónico de primer nivel puede convivir en perfecta armonía con el cuidado de los ecosistemas más vulnerables.